|
Tres sitios arqueológicos sumergidos
en las profundidades de las costas egipcias han sido
descubiertos en estos últimos años. Cabe
recodar que las antiguas ciudades de Herakleion y Canopus
y la parte más antigua de Alejandría se
derrumbaron y hundieron en el mar a consecuencia de
terremotos y maremotos, y recién ahora, gracias
al francés Franck Goddio y su Instituto Europeo
de Arqueología Submarina, fundado en 1985, se
han podido sacar a la luz esculturas, utensilios, monedas
y ornamentos sumergidos desde hace 2.500 años
en la desembocadura del Nilo.
Alrededor de quinientas piezas de
este tesoro sumergido del antiguo Egipto se exhiben
en una exposición itinerante que después
de París podrá visitarse en Berlín
y otras ciudades europeas. Una de las obras más
interesantes que han podido admirarse en las salas del
parisino Grand Palais es un naos o cubículo de
piedra en cuyo interior los habitantes de Canopus guardaban
la estatua de alguna divinidad. Resulta que la parte
superior de este naos fue descubierta en 1777, el suelo
y el fondo en 1934 y las paredes en 1994, por lo cual
recién ahora es posible admirarlo completo. El
profesor Josep Padró, egiptólogo de la
Universidad de Barcelona, calibra la importancia de
estos hallazgos diciendo: «Egipto es el único
de los países conquistados por Roma que, a pesar
de todo, siguió construyendo templos egipcios
al estilo faraónico, aunque con cierta influencia
helénica, y mantuvo la escritura jeroglífica
hasta una época tan tardía como es el
siglo IV de nuestra era».
Fuente: www.rfi.fr 7/3/07
|
|