PRESA DE ASWÁN
En la ciudad de Asuán, enclavada en
la margen del Nilo, se encuentra la famosa Presa de Asuán.
Normalmente el Nilo se desborda anualmente, cuando las aguas
procedentes de Etiopía fluyen hacia el bajo Nilo en
verano. Desde la antigüedad, estos desbordamientos fueron
los que convirtieron las tierras alrededor del río
en una fértil vega ideal para la agricultura al dejar
un sedimento de nutrientes y minerales en el suelo. Sin embargo,
la impredecible alternancia entre períodos de crecidas
conllevaba la pérdida de cosechas enteras por anegamiento
o sequía y la consiguiente hambruna en la población,
por lo que se consideró necesaria la construcción
de una presa que regulara estas inundaciones para proteger
las tierras de labor y los campos de algodón.
La construcción fue iniciada por los
británicos en 1899 y se concluyó en 1902. El
diseño inicial tenía 1.900 metros de largo por
54 metros de alto y pronto se descubrió que era inadecuado,
por lo que se procedió a aumentar su altura en dos
fases: de 1907 a 1912 y de 1929 a 1933. Cuando la presa casi
se desbordó en 1946 se decidió que, en lugar
de aumentar su altura por tercera vez, se construyera una
segunda presa 6 kilómetros río arriba.
La Presa Alta, El saad al Aali, fue concluida
en su totalidad el 21 de julio de 1970; mientras la primera
etapa, el embalse, se concluía en 1964 y se comenzaba
a llenar con la presa aún en construcción, alcanzando
su capacidad total en 1976. Este embalse causó inquietud
entre los arqueólogos debido a que el complejo de Abu
Simbel, así como otras decenas de templos, quedaría
sumergido bajo las aguas.
La realización de la gran represa
de Asuán, hoy Sadd al-Alí, situada en el Alto
Egipto y destinada a modificar el entorno físico para
controlar las crecidas del Nilo y producir energía,
tuvo graves consecuencias en el frágil equilibrio del
milenario ecosistema, sobre todo porque los ingenieros que
la diseñaron no tuvieron en cuenta el impacto ecológico
que su construcción tendría sobre la fauna,
la flora, y también sobre la economía de los
pueblos que habitaban los márgenes del Nilo.
Las consecuencias ecológicas fueron
muchas, por lo que se tuvo que repensar la represa sin tener
que derribarla, para ello se vienen tomando medidas a base
de alta tecnología con miras a impedir todos estos
impactos medio ambientales y sociológicos. El coloso
de Asuán, como algunos lo llaman, es admirable de ver;
así como en algún tiempo se erigieron las formidables
pirámides, el pueblo egipcio logró volver a
realizar un proyecto de dimensiones a priori gigantescas en
el que el elemento humano iba a tener una gran responsabilidad.